Sergio Guzmán
Fortin Inca, Belgrano 21/01/25
Había nacido en Solingen, Alemania, el mismo lugar donde fabricaban espadas y luego cuchillas de los cuales poseo un ejemplar que suelo fanfarronear cuando de cuchillos se trata, llegó a la Argentina con pasaporte del Estado del Vaticano o del comité humanitario de la Cruz Roja el 14 de junio de 1950, como refugiado de guerra, gobernaba el país el presidente Juan D, Perón, era un hombre de 44 años de edad, su nombre Ricardo klement, tras una breve estancia en la Capital Federal se radicó unos años en el sur de Tucumán para volver a la provincia de Buenos Aires viviendo en distintos lugares para fijar domicilio definitivo en San Fernando.
Trabajó en diversos oficios, siendo el último un personal jerárquico de la Mercedes Benz. Era un Bonaerense adoptado más, casado y con tres hijos. Así vivió una década, porque el 20 de mayo de 1960, luego de ser capturado por el mossad fue trasladado a Israel donde fue juzgado, la administración Frondizi expuso una queja ante el consejo de seguridad de las Naciones Unidas por haber violado la soberanía y arrestar a un ciudadano sin el permiso de las autoridades Argentinas.
El hombre en cuestión era Adolf Eichmann, Criminal de guerra nazi, co autor y ejecutor de la solución final que se materializaría con la creación de los campos de concentración y la muerte de más de 6.000.000 de judíos.
Hasta ahora el dato, no nos meteremos en las intrigadas e hipótesis por nadie desmentidas que van desde la no muerte de Hitler, su estadía en la Argentina y los más de 7.000 refugiados nazis que al amparo de la iglesia, de la Cruz Roja y del gobierno y los gobiernos de turno cubrieron de un manto protector a estos alemanes que habían perdido la guerra. Nadie debe llamarse a engaño el gobierno del Gou y luego el Peronismo eran simpatizantes del eje, pero también los que lo sucedieron, no hicieron nada para esclarecer estas dudas que persisten hasta el día de hoy.
Todavía había sidra en la heladera y pan dulce en la alacena que habían sobrado del brindis por los buenos augurios de un nuevo año cuando nos despertamos el 3 de enero con la noticia de la captura al dictador Maduro en Venezuela, una operación que a juzgar por los expertos y por los resultados fue impecable. Se lo aprendió, se lo trasladó y será juzgado por la justicia americana por narcotraficante.
Múltiples opiniones se vertieron en los medios, de las más disímiles, algunos coherentes otras imposibles de analizarlas, es que cuando el fanatismo se introduce en un análisis nada objetivo queda de él, ya que la pasión nubla la razón, a tal punto que llegan a justificar el autoritarismo de izquierda, podemos analizar y escribir tratados lo cierto que es un impostor en el cargo, no fue electo, es narco, hay hambre, no hay libertad, hay 7.000.000 de Venezolanos deambulando por el mundo, datos, algo feo está pasando.
El derecho internacional, tal como lo conocemos es muy joven, es un constructo que tuvo sus altibajos pero que se ha ido consolidando con el tiempo, me atrevo a decir que oficialmente tiene la edad de mi padre, todos sabemos que hubo 2 doctrinas que marcaron un precedente, una base sobre el cual se estructuraría el mismo, la doctrina Monroe (América para los Americanos) es decir el territorio colonial Americano debía quedarse en casa, básicamente para justificar Alaska para los Americanos (aún me pregunto por Malvinas), la segunda es la doctrina Drago, que es cuando el canciller Argentino expone su teoría donde un estado no puede usar la fuerza para cobrar deudas a otro estado, como pasaba con Alemania, Inglaterra e Italia que le habían prestado plata a Venezuela y este no podía devolver, la reacción Europea fue un bloqueo y amenaza naval, Drago con su postura detiene ese incidente.
Había comenzado el siglo, pero las potencias van a la guerra, la primera, Alemania Pierde, nosotros neutrales y en palacio de Versalles los ganadores deciden qué hacer con Alemania y crear la sociedad de las naciones, un organismo supra nacional básicamente para detener o morigerar la guerra. Dicho organismo funcionó, pero fue incapaz de detener la segunda guerra Mundial, mucho peor que la anterior con las consecuencias conocidas por todos. Al finalizar la Guerra los ganadores celebran en la conferencia de Yalta acuerdos en que fijarán nuevas fronteras y el compromiso de crear las Organización de las Naciones Unidas que funciona hasta el día de hoy, de alguna forma para darle organicidad al desastre que habían generado.
Ese organismo funciona en Nueva York, es tripartido, posee una secretaría, una asamblea donde están representado casi todos los estados y el consejo de seguridad, compuesto por 11 miembros 5 permanentes, es decir los ganadores, USA, Inglaterra, Francia y Rusia al que se le agregó China y 6 no permanentes que se renuevan año a año. Eso sí, las decisiones son por mayoría, pero deben tener el voto de los 5 permanentes. (en serio, no es joda !!!). ah una corte de justicia en la Haya y organismos para todos los gustos, OMS, UNICEF, FAO, UNESCO, FMI, etc,etc.
La pregunta sería, ¿por qué no se canalizan todos los problemas dentro de ese organismo? ¿Por qué no evita la guerra?, ¿Por qué no detiene criminales?, ¿Por qué no vela por el buen funcionamiento legal en cada estado?, sinceramente porque aún no llegó a la plenitud o porque cada estado se reserva determinados derechos, el problema es cuando existen pretensiones de derechos de unos con otros, prima la ley del más fuerte. Por eso USA capturó a Maduro violando la soberanía territorial del estado venezolano. ¿estoy de acuerdo? Claro que sí, dadas las circunstancias lo aplaudo de pie., ahora. ¿Qué pasaría si nos toca a alguno de nosotros? Dejo el interrogante.
Brasil, Fui hace unos años atrás para disfrutar de sus playas, de sus aguas, de su clima, me adapté a sus comidas, respeté las normas de tránsito, fui y volví satisfecho. Juzgando de manera objetiva y también subjetiva, podemos decir que es una nación extensa que lo aglutina su historia, su idioma (que me parece espantoso), su raza lusitana conquistadora y negra esclava sin intermediarios, con una cultura y una tradición, entendiendo a esta como un proceso selectivo del pasado, bien definida.
Los Argentinos somos sus vecinos, sus socios, sus adversarios en el fútbol, en ese rubro sacan chapa que son 5 veces campeones del mundo, nosotros 3, que Pelé es mejor que Maradona, lo cual es cierto, uno levantó 3 veces la copa y el otro solo 1. Datos, no relatos. Pero más allá de ese folklore, son estados nación que poseen sus normas y quienes viven en ellas deben respetarlas.
Estos días está muy candente la noticia de una provinciana demorada, retenida con tobillera y con un proceso legal sobre su cabeza, por actitudes hacia un ciudadano brasilero, no sé qué le dijo, infiero de manera peyorativa, pero con ademanes propios de nuestros antepasados, los monos. En un gran hermano universalizado las imágenes recorrieron el mundo en segundos, escuché opiniones, algunos interesantes, otras que a mi humilde opinión no corresponden.
Gente, cuando uno va a un país, debe adecuarse a la legislación que sus ciudadanos han creado para que rijan los destinos como sociedad, uno puede estar de acuerdo o no, sino lo estás no vayas y si vas, lo respetas, no hay una tercera opción. Escuché especialistas hablar y tirar responsabilidades al estado nacional por no informar a los viajeros sobre la cultura del pueblo al que se viaja, gente, todos tenemos teléfonos, computadoras, etc., es nuestra obligación informarnos previamente antes de hacer un viaje para evitar este tipo de contratiempos, es responsabilidad individual, no estatal, a ver, si mañana voy a un país musulmán no voy a pretender que la traten a mi mujer de la misma manera que lo hacen conmigo, no puedo exigirlo, lo sé de antemano, lo mismo si el papa nos da audiencia, yo puede ir vestido de la manera que considere conveniente, pero mi acompañante femenino debe ir de negro con la cabeza cubierta, porque es ley en el estado del vaticano. Punto. No se discute.
Lo mismo con el uso del lenguaje, entendiendo al mismo no solo al hablante sino a lo gestual y al significante que intento transmitir, el problema es que venimos de años de mal uso, de desapego a ley, la chabacanería, de insulto, la ordinariez se han convertido en algo cotidiano, desde legisladores, funcionarios, medios de comunicación y por ende en la sociedad. Utilizamos y mal usamos palabras solo porque el momento las adopta y tolera como tal, el hablante en una sociedad es libre de hacerlo, los que tienen responsabilidad pública no pueden darse ese lujo, mucho menos los formadores entre los cuales me incluyo.
Por lo expuesto anteriormente, ahí podemos visualizar una consecuencia, una muestra cabal de lo que hacemos como sociedad, nos damos cuenta ante un hecho consumado, sería oportuno reflexionar sobre el mismo.
Me olvidaba el criminal Eichmann fue juzgado y condenado a muerte, lo ahorcaron.
DIARIO EL EDITORIAL FERNÁNDEZ SITIO OFICIAL!
