El nuevo régimen de cuotas de importación de China alteró el calendario de los embarques de carne vacuna y, según una estimación sectorial, la Argentina terminaría 2026 sin utilizar todo el cupo que tiene asignado. La dificultad no sería la falta de toneladas disponibles, sino el tiempo que requieren los envíos para llegar y ser nacionalizados antes del cierre del ejercicio.

Los datos de la Administración General de Aduanas de China indican que, entre enero y septiembre, ese país importó 2.097.319 toneladas de carne vacuna, menos del 78% del cupo global anual de 2.689.000 toneladas. Para la Argentina, los registros aduaneros chinos contabilizaron 343.825 toneladas ingresadas hasta septiembre: el 67% de las 511.000 autorizadas, con un saldo teórico de 167.175 toneladas.
Por otra parte, las exportaciones argentinas de carne enfriada y congelada sumaron 71.881 toneladas peso producto en septiembre, el segundo volumen mensual más alto del año. En los primeros nueve meses alcanzaron 549.600 toneladas, un 5% más que en igual período de 2025. Sin embargo, los envíos a China bajaron un 8% interanual, mientras que las ventas a otros mercados crecieron en conjunto un 36%.
El informe registra cerca de 49.174 toneladas peso producto certificadas hacia China en septiembre y otras 43.000 validadas por el Senasa durante octubre. Aun considerando esos despachos, la estimación del sector prevé que quedarán entre 60.000 y 75.000 toneladas del cupo sin ejecutar. Se trata de una proyección, no de un cierre definitivo de las operaciones del año.
El límite inmediato es logístico: para que la carne ingrese dentro del cupo correspondiente a 2026, debe embarcarse durante los primeros 15 a 20 días de noviembre, según el informe. Ese margen reduce las posibilidades de aprovechar el saldo disponible y modifica la tradicional concentración de ventas hacia fin de año. La evolución de las exportaciones dependerá de cuánto pueda embarcarse dentro de ese plazo.
DIARIO EL EDITORIAL FERNÁNDEZ SITIO OFICIAL!